En el video “Las Siete Maravillas del Mundo” desde la perspectiva de una niña, las verdaderas maravillas no son solo monumentos físicos, sino cosas simples y profundas de la vida que tocan el corazón. Según esta visión, las siete maravillas son:

Ver : La capacidad de apreciar la belleza del mundo a través de los ojos.

Oír : Escuchar los sonidos de la naturaleza, la música y las voces queridas.

Tocar : Sentir el calor, la textura y la conexión a través del contacto físico.

Probar : Disfrutar de los sabores de la vida, desde la comida hasta los momentos únicos.

Sentir : Experimentar emociones como el amor, la felicidad y la esperanza.

Reír : Encontrar alegría en los pequeños momentos y compartirla con los demás.

Amar : La capacidad más grande de todas, que une a las personas y da sentido a la vida.

Estas “maravillas” son un recordatorio de que, más allá de los monumentos grandiosos, lo más valioso son las experiencias cotidianas que construyen nuestra humanidad.